Sobre una posible tipología de tragasapos: la renuncia a los principios

Columna de Yago Di Nella 

PRESENTACION

Desde tiempos de la colonia para acá se ha vendido la idea de que la política sería el arte de negociar. Negociar casi todo a cambio de un objetivo. Se ha hablado muchísimo de este asunto, pero no de sus cultores. ¿Cuál es la construcción de subjetividad que sostiene esa idea?

Existe un nivel argumental justificatorio y un nivel otro, el de las características de personalidad y la forma de conducirse del protagonista. Nos dedicaremos a ambos, en ese orden.

Pero antes una aclaración: el pasaje de la fase de constitución del espacio político hacia la fase de acuerdo y el consecuente tragado de sapos está sobre-determinada por el abandono del territorio. Retomaremos esta idea al final.

La constitución lógica del tragasapos como sujeto político es directamente proporcional a su alejamiento de la comunidad que lo vio nacer y crecer. Es que ha cambiado su representación como ser de la polis y, en el mismo movimiento, ha dejado de representar a los de su grupo, para pasar a ubicarse en un no lugar territorial. Estará desde ahora, en las oficinas, reductos legislativos, escenarios oscuros y otros lugares sectarios. Ha dejado de pertenecer a la grupalidad que lo albergaba para constituirse en líder tragasapos.

Pero no nos adelantemos. Veamos primero las características fundacionales del argumento tragasapo y luego veremos cómo han de advenir tales sus protagonistas.

Analizaremos 8 características psicopolíticas del fenómeno tragasapista en la política y describiremos tres tipo de construcciones de personalidad y de expresarse en su sujeto. Finalizaremos con un antídoto para sobrevivir a dicho fenómeno, porque acá no se rinde nadie. 

Descargar el breve ensayo de psicología política “Sobre una posible tipología de tragasapos“, acá: