El nombre de lo desconocido.
Trastorno general del Desarrollo (TGD):
a) Un cuadro cualquiera se caracteriza por una serie de indicadores precisos:
- Presenta una causa o varias confluyentes.
- Tiene factores precipitantes.
- Su decurso es conocido o reconocible de etapas pautadas, consecutivas, procesuales.
- El proceso de producción sintomatológica se reconduce a los factores causales.
- Las secuelas son siempre las mismas, produce los mismos deterioros o decaimientos funcionales o estructurales.
- Su finalización es siempre la misma.
- Su terapia es eficaz y aplica a todos los casos diagnosticados con el mismo cuadro.
b) En el caso del TGD no se cumple ninguna de esas 7 reglas compatibles con cualquier descripción de un cuadro ptaológico, sea predominantemente psíquico o corporal, sea fisiológico o anatómico.
c) El TGD es muchísimas conductas o rasgos posibles, de toda calaña, no tiene causas reconocibles, sus síntomas son múltiples (prácticamente cualquiera),mientras que las secuelas pueden variar enormemente. Tampoco tiene el mismo o similar decurso entre los diversos casos así nominados, ni se pueden reconocer formas típicas de finalización o de cobertura terapéutica eficaz, pues justamente puede variar enormemente y ser -casi- cualquier conducta considerada desviada o disfuncional por quien diagnostique.
d) el TGD no es más que EL ESTIGMA QUE OBTURA. Cuando te digan TGD vos traducilo en estos términos: “No sé qué ni córno le pasa, pero algo tiene”. Otra forma de reformar la sigla sería la siguiente: “TQNE: trastorno que no entiendo”.
e) El TGD es un no-diagnóstico (ni no se sabe qué tiene alguien que se comparta fuera de la norma, entonces es TGD), pero que se medica como si lo fuera. La medicalización del TGD tiene por función apagar las conductas o comportamientos inaceptables o perturbadores, para el entorno del caso. No tiene por objetivo la cura, sino que es meramente de funcionalidad paliativa. Como se desconoce el origen, no se opera sobre la causa, sino sobre la sintomatología, aplacándola, callándola. Pero el mero objetivo de apagar la sintomatología, produce dos efectos: 1) apaga el sujeto también y 2) eterniza el diagnóstico, porque no tiene aspiración de cura ni de atención restaurativa. Esto le viene fenómeno al laboratorio medicinal que ya tiene un nuevos dispensario eterno de sus fármacos, a los “especialistas en TGD” que tienen un paciente para toda la vida, con controles periódicos y, en ocasiones, sirve al entorno familiar y escolar, porque el estigma también sirve para no pensar en su compromiso con el caso, pues ya se ha determinado que es una dolencia única y específica del sujeto en cuestión (desresponsabilización).
f) Las demás intervenciones no medicamentosas no son más precisas. Se recomiendan acciones terapéuticas por ensayo y error. La fórmula que más se escucha es “intentemos con esto“. Así es como se termina haciendo cualquier intervención, pues -como ya enunciamos- se desconoce el proceso que produce el cuadro, el origen y causalidad.
g) El “No saber“, esto es, el socrático pensamiento de “saber que no se sabe” es algo tan importante para comenzar a investigar, como el estudio del caso. si obturamos con el estigma del TGD anulamos la pregunta sobre ¿qué es lo que sucede; qué le pasa?… No tapar el desconocimiento con una sigla o un nombre cualquiera es una instancia ética fundamental del pensamiento científico.
h) TGD es un nombre del desconocimiento de una serie de comportamientos (muy diversos y para muy disímiles casos) que no encajan en el decurso de un proceso psicosocial de un sujeto “usual”, que hace cosas y desarrolla su VINCULARIDAD con el entorno de un modo distinto al esperado, que no alcanzamos a comprender en su origen y causalidad. Entonces, empecemos por ahí. No sabemos qué le pasa y/o le pasó. De este modo, desde esa humilde observación inicial, sí podemos construir algo.
i) Llamarle TGD a un tipo de comportamiento no usual y medicarlo (de entrada y sin más análisis), en cambio, es el primer error garrafal, un error que lo estigmatiza y cierra todo otro decurso que no sea su afiliación identitaria al estigma mismo. la persona pasa de serv rara, distinta o diferente a otros sujetos, a SER un ser Enfermo.
Sería más prudente usar otras siglas más apropiadas a la situación. Les dejo otra más, a las ya planteadas arriba, que puede resultar más real que la del TGD. Cuando no se sepa qué tiene el sujeto que están evaluando éste debiera ser nombrado con la sigla NTLMRI: No Tengo La Más Remota Idea…


